Espiritualidad. Educar para Ser

Educar para Ser. Ese es nuestro gran objetivo. Queremos proponer a nuestros alumnos experiencias que les hagan caer en la cuenta de toda la Vida que hay en su interior; deseamos proporcionarles momentos de calma y silencio, para que escuchen dentro y se deleiten con lo que encuentran; soñamos con alumnos emocionalmente inteligentes que sean conscientes de lo que sienten y aprendan a ser empáticos.


Somos conscientes de que educar a un niño no consiste en llenar su mente de información; ni tampoco en tratar de modelarlo desde el exterior, a partir de expectativas ajenas a él. Educar -lo dice la propia etimología de la palabra- significa poner los medios adecuados y favorables para que pueda salir a la luz lo mejor que ese niño lleva dentro.


Partiendo de la propuesta provincial, recogida en el Marco de Espiritualidad Gier, en nuestro colegio queremos apostar por el desarrollo de la Espiritualidad. Hasta el momento ha sido una apuesta tímida, pero este curso escolar creemos que podemos darle un impulso lo suficientemente fuerte para que sea visible y adquiera consistencia.


Para ello, trabajaremos con toda la Comunidad educativa a partir de Tres ámbitos:

  • Con nuestros alumnos: en las sesiones de tutoría, los Buenos Días y las materias curriculares (especialmente Religión, Educación Física, EPLV y Música).
  • Con los profesores: en las reuniones de claustro, en sesiones mensuales de carácter voluntario y en la formación que oferta la Provincia.
  • Con las familias: a través de talleres de interioridad que permitan a los padres participar de este proceso.


Juntos, intentaremos alcanzar los siguientes objetivos:

  1. Promover que los niños y jóvenes de nuestro colegio desarrollen sus capacidades en plenitud y que crezcan integralmente como personas.
  2. Crear ambientes escolares y extraescolares que favorezcan el crecimiento del ser, el desarrollo pleno de la persona y la maduración en todas las dimensiones.
  3. Ayudar al desarrollo de capacidades y habilidades para la conexión con el mundo interior: escucha, silencio, contemplación, presencia, consciencia, oración...
  4. Ofrecer medios, estructuras y recursos para cultivar la dimensión espiritual, garantizando la procesualidad y sistematicidad.
  5. Proponer diversas referencias y referentes para este proceso de crecimiento en espiritualidad, y en la persona de Cristo y su experiencia como camino.
  6. 6. Proponer la apertura a uno mismo, a los demás, al mundo y a la transcendencia, para ayudar a vivir con sentido-vocación.
  7. Posibilitar la adquisición de una cultura religiosa básica, y ofrecer instrumentos de lectura, expresión y celebración de las experiencias humanas y religiosas.
  8. Ofrecer procesos coherentes de iniciación y crecimiento cristianos, así como una adecuada pedagogía de la oración.
  9. Cultivar la espiritualidad marista, con nuestros rasgos propios de familia y sencillez, y la referencia a María y Champagnat.


Cuida tu corazón, porque de él brotan las fuentes de la vida.

 

Puedes  leer el marco sobre el que desarrolla el proyecto de Espiritualidad en el Colegio